Qué entra y qué no en un trabajo de limpieza textil
Antes de coordinar una visita conviene aclarar algunos puntos, porque no todas las manchas responden igual y no todo lo que se ve sucio es una mancha. Estas son las condiciones con las que trabajamos en cada servicio, desde un sillón de dos cuerpos hasta las alfombras de un consorcio.
Evaluación previa, no presupuesto a ciegas
El presupuesto se arma después de ver la pieza o la foto. Una mancha de café sobre algodón y una de grasa vieja sobre poliéster pueden parecerse a simple vista y necesitar procesos distintos. Si mandás la imagen, te decimos si conviene tratarla en el domicilio o si la fibra ya está comprometida y no vale la pena el intento.
Resultados posibles y resultados garantizados
La mayoría de las manchas recientes salen casi por completo. Las manchas antiguas, las que ya fueron tratadas con productos caseros o las que provienen de tintas y tinturas suelen dejar una sombra residual, y eso lo advertimos antes de empezar. No prometemos una alfombra nueva: prometemos el mejor resultado que la fibra permita.
Fibra natural y fibra sintética no se tratan igual
Lana, algodón, viscosa y poliéster reaccionan distinto al agua, al calor y al pH. Por eso usamos productos de pH neutro y regulamos la temperatura del vapor según el caso. En piezas muy delicadas, como cortinas de lino o tapizados de auto con espuma expuesta, preferimos avisar los riesgos antes que arriesgar la pieza.
Alcance del servicio a domicilio
Cubrimos hogares, consorcios y pequeños comercios. Para alfombras grandes o cortinas que necesitan descolgarse, coordinamos el retiro y la devolución. En tapizados de auto trabajamos sobre butacas, alfombras de piso y baúl; no desarmamos paneles ni sacamos asientos, eso queda fuera del servicio.
Si tenés dudas sobre tu caso puntual, escribinos con una foto y el tipo de tela. Te respondemos con una idea clara de lo que se puede hacer y lo que no. Ver formas de contacto.